Consultoria y auditorias
Cuando vendes criterio, diagnostico o una jornada intensiva de revision, el valor no se mide solo por horas ejecutadas.
Cobrar por dia puede ser mas claro que vender horas sueltas, pero la tarifa diaria no deberia salir de multiplicar ocho horas sin mas. Debe tener en cuenta tu suelo mensual, horas facturables reales, preparacion, seguimiento y coste de oportunidad.
Si tu tarifa por hora es 60 euros, puede parecer natural vender un dia por 480 euros. A veces encaja, pero no siempre. Una jornada puede incluir preparacion, reunion previa, contexto, documentacion, seguimiento posterior y el hecho de reservar una parte grande de tu agenda para un solo cliente.
Por eso conviene calcular la tarifa diaria desde una base economica real y despues ajustar segun el tipo de trabajo: consultoria, ejecucion, auditoria, formacion o workshop.
Cuando vendes criterio, diagnostico o una jornada intensiva de revision, el valor no se mide solo por horas ejecutadas.
Preparar, impartir y cerrar una sesion suele implicar mas trabajo que las horas de la reunion visible.
Si el cliente necesita reservar tu disponibilidad durante un dia, la tarifa debe reflejar esa prioridad.
Si todavia no tienes una referencia por hora, empieza por la guia de tarifa freelance por hora y despues convierte esa base en dia, medio dia o bloque de trabajo.
Una tarifa diaria puede venderse muy bien, pero debe estar protegida. Si el cliente compra un dia, conviene que ambos sepan que ocurre antes, durante y despues de esa jornada.
La tarifa diaria incluye una jornada de trabajo de hasta 7 horas utiles, preparacion previa basica, una sesion de cierre y un resumen posterior. No incluye nuevas sesiones, soporte continuado, desplazamientos, urgencias fuera de horario ni ejecuciones fuera del alcance acordado.
Este tipo de texto evita que una jornada se convierta en disponibilidad indefinida. Si el trabajo necesita continuidad, puede tener mas sentido pasar a un presupuesto cerrado o una cuota mensual.
Primero calcula tu facturacion mensual objetivo y tu tarifa por hora real. Despues multiplica por las horas utiles de una jornada y ajusta por preparacion, seguimiento, riesgo y si el dia bloquea tu agenda.
No siempre. Una jornada suele incluir preparacion, contexto, cambios de foco y coste de oportunidad. Si bloqueas un dia entero, la tarifa diaria deberia proteger ese valor, no solo multiplicar horas visibles.
Encaja bien en consultoria, workshops, auditorias, sesiones intensivas, formacion o bloques cerrados de trabajo donde vender horas sueltas genera demasiada friccion.