1. Cuota de autónomos
Aunque tengas tarifa reducida o una cuota baja al principio, esa cantidad reduce el margen disponible. Si sube la cuota, también sube lo que necesitas facturar.
Si quieres quedarte con 1500 euros netos al mes, no basta con emitir facturas por 1500 euros. Antes tienes que cubrir cuota, gastos, reserva de IRPF y separar el IVA cuando corresponda.
Para muchos autónomos y freelancers, 1500 euros netos al mes son una primera referencia razonable: permite validar si la actividad empieza a sostenerse sin exigir todavía una facturación muy alta. El problema aparece cuando esa cifra se confunde con lo que hay que facturar.
La facturación mensual debe absorber gastos, cuota, impuestos y horas no facturables. Si no haces esa cuenta, puedes creer que estás llegando al objetivo mientras tu margen real sigue siendo demasiado bajo.
Aunque tengas tarifa reducida o una cuota baja al principio, esa cantidad reduce el margen disponible. Si sube la cuota, también sube lo que necesitas facturar.
Herramientas, gestoría, software, seguros, equipos o colaboraciones deben entrar en la cuenta antes de decidir si esos 1500 euros son realmente netos.
Vender 80 horas al mes no es lo mismo que trabajar 160. Administración, ventas, reuniones y soporte también consumen tiempo, aunque no siempre se facturen.
Esta cuenta no pretende sustituir a una gestoría, pero sí te ayuda a detectar si una tarifa o presupuesto se queda corto antes de aceptar el trabajo.
Cuando el objetivo de 1500 euros ya se sostiene con cierta estabilidad, el siguiente paso útil es revisar si puedes subir precios, vender proyectos de mayor margen o aumentar la parte recurrente de tus ingresos. Ahí empieza a tener sentido mirar un objetivo de 2000 euros netos.
No tiene que ser un salto brusco. Puedes usar la calculadora para comparar escenarios: más horas facturables, menos gastos, tickets más altos o una tarifa por hora más alineada con el valor real de tu trabajo.
Llévate el kit para contrastar tu tarifa, tus horas facturables, tu cuota, tus impuestos y tu margen antes de aceptar un precio.
Depende de tus gastos, cuota de autónomos, reserva de IRPF, IVA y horas facturables. Para conservar 1500 euros netos normalmente tendrás que facturar más que esa cifra, porque antes debes cubrir costes e impuestos.
No. Lo facturado es el ingreso bruto de la actividad, mientras que el neto es lo que conservas después de gastos, cuota e impuestos. Por eso conviene calcularlo hacia atrás.
Puede tener sentido si estás empezando, validando una actividad o reduciendo riesgo, pero conviene convertirlo en facturación mensual y tarifa por hora para no trabajar por debajo de tu suelo.
Si ya tienes claro tu objetivo neto, el siguiente paso es bajarlo a una tarifa por hora o a presupuestos por proyecto. Así puedes detectar rápido si cada cliente te acerca o te aleja de tu suelo mensual.